BIENVENIDO A BODEGAS LUSTAU

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Behind Lustau Federico Sánchez-Pece

Behind Lustau: Federico Sánchez-Pece

¿Cuál de los vinos Lustau recomendarías para un momento especial?

 

Soy un amante de los amontillados. Amontillado Escuadrilla o Amontillado Sanlúcar del almacenista Manuel Cuevas Jurado son mis favoritos.

 

Tu primer recuerdo/contacto con el vino

 

Desde muy pequeño. Con 3 o 4 años solía jugar en una bodeguita con mis amigos. Éramos 5 niños ayudando al capataz de la bodega. Pasaba allí los veranos y los fines de semana.

 

¿Qué te une a Lustau?

 

Pues yo diría que una relación muy intensa. Yo estoy completamente identificado y enamorado de los vinos y de Bodegas Lustau. Para mí es algo muy especial y un trabajo

que de verdad amo. Me encanta defender y vender lo que vendo.

Además, nosotros ofrecemos algo muy especial. Vino hay mucho y de muchos tipos, pero nosotros tenemos un vino excepcional. Vendemos vino que solo se puede elaborar en este

rinconcito de España: Jerez, el Puerto y Sanlúcar. Único y genuino.

 

 

Lo que más te gusta de tu trabajo es...

 

Amén de los vinos y de catarlos, me encanta darle a la gente a conocer algo nuevo, porque aunque se conozcan entre los amantes del vino, cuando uno rasca un poquito se da

cuenta de que la gente no sabe mucho del vino de Jerez. No saben los estilos de los que se compone, no saben cómo ni con qué consumirlos. Esto es de las cosas más

interesantes que tienen estos vinos.

Sobre todo a mí me encanta enseñar, transmitir la pasión que siento por los vinos de Lustau y de Jerez en general. Tenemos un producto muy particular, único en el mundo.

 

Queso azul, sardinas y fresas. Dinos un Lustau para cada uno.

 

El queso azul lo tengo clarísimo. Me iría por un East India que es un Cream excepcional.

Sardinas dependiendo de cómo se elaboran probablemente me iría por un fino o una manzanilla o incluso un amontillado.

Las fresas son ácidas… Las fresas me encanta tomarlas con un poquito de azúcar y con unas gotitas de vinagre de Jerez.

 

¿Tu maridaje favorito con Lustau?

 

Probablemente, el jamón ibérico con un buen fino, es una maravilla. Yo soy mucho de Fino del Puerto.

Y otra cosa que te diría sería el oloroso acompañado de un lomo de atún a la plancha. La combinación es espectacular.

 

¿Cuáles son las claves de un buen maridaje?

 

La clave es encontrar un vino y una comida que se compensen el uno al otro. La clave es el equilibrio, que seas capaz de apreciar tanto una cosa como la otra y que ninguno

sobresalga. Tiene que haber un balance. Hay ciertas comidas que necesitan un vino que esté a su altura.

 

 

¿En qué se diferencian los vinos del Marco de Jerez de los de otras regiones de

España?

 

Esto es un mundo dentro del mundo del vino. Cuando tú hablas con gente del mundo del vino, la base son los blancos y los tintos. España es más de tintos. El vino de Jerez es

diferente. Son vinos distintos y únicos. Nosotros hablamos de un oloroso, un fino, un amontillado… estos vinos no los hay en ningún otro sitio.

 

Un vino, un momento y un lugar.

 

Amontillado, una cena por ejemplo, una tarde en Vejer de la Frontera, y un plato elaborado con atún.

 

Vino y gente joven. ¿Buen tándem o grandes desconocidos?

 

Deberían ser un buen tándem. Primero por cultura, aunque a veces en España no le damos importancia a lo que tenemos. Tenemos unos vinazos a unos precios buenísimos. Además

los jóvenes deberían aprender que el vino se puede disfrutar tanto de tapeo como con unos platos muy buenos. Y que el joven sepa que el vino ha estado ahí siempre. Y ojo, sino es la

bebida más sana, casi la que más. Es un producto saludable y de calidad. Yo creo que cada vez hay más interés por parte de los jóvenes.

 

 

Un cóctel con Lustau

Hay uno muy antiguo que es el Sherry Cobbler elaborado con amontillado. Y otro que me encanta, sobre todo cuando aprieta el calor, es el rebujito, pero cuando está bien hecho.

 

¿Cómo llegaste a dedicarte al mundo del vino profesionalmente?

 

Estuve trabajando en la Embajada de España, en la Oficina Comercial Española en Bogotá, y cuando acabé el gobierno español ofrecía seguir trabajando en empresas españolas que

tuvieran contacto con la exportación. Me decidí por las bodegas de Lustau y acerté. 

 

¿Cuál sería tu recomendación a un iniciado en el mundo del vino para que su afición siga creciendo?

 

Que pruebe muchas cosas distintas. Y en el caso del Jerez que vaya paso a paso. El Jerez no es amor a primera vista, son vinos diferentes que ofrecen sabores distintos. Lo primero es,

siempre, servirlo a la temperatura adecuada. Y, a partir de ahí, ir probando las distintas variedades.

 

¿El vino que más te sorprendió en 2016?

 

Probablemente, un moscatel muy viejo que tenemos en la bodega que no se llena jamás y sacamos para catar y embotellar muy pocas botellitas. Cuando lo probé no me podía creer

el vino que era. Era algo totalmente diferente a lo que fue en el pasado. No me lo esperaba para nada.

 

De todos los productos Lustau en mi casa nunca falta...

 

Un amontillado. Y fino siempre hay.

 

¿Cómo describirías el mercado actual del vino mundial?

 

Te diría que hay, en general, interés. Es una bebida que yo creo que se va viendo poquito a poco como algo natural, de muchos sitios, porque vino hay en todos lados. Se va adoptando

poco a poco. Hay muchos países en los que el vino además de una cultura tremenda es algo del día a día. El vino de Jerez cada vez se va conociendo más, así que poco a poco se le va a

ir dando su sitio. Es cuestión de paciencia.

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