Un vino en rama es aquel que se embotella prácticamente tal y como se encuentra en la bota, nombre con el que se conocen las barricas en el Marco de Jerez. Antes de su embotellado, apenas se interviene: solo se realiza una filtración mínima para retirar partículas gruesas procedentes de la propia bota o posibles restos del velo de flor.
El objetivo es preservar la autenticidad del vino y trasladar a la botella una experiencia lo más cercana posible a degustarlo en la bodega, directamente de la bota.
El resultado son vinos más vivos y expresivos: ligeramente más turbios, con mayor estructura y una intensidad aromática más definida. Vinos que reflejan fielmente su origen y su proceso de crianza.

La expresión más pura del vino de Jerez
En los vinos de crianza biológica, el velo de flor —la capa natural de levaduras que se forma sobre el vino— es el elemento que define la personalidad de los finos y las manzanillas.
Durante décadas, los procesos de clarificación y filtrado intensivo reducían parte de los matices aportados por esta crianza. El enfoque “en rama” invierte esta lógica: el vino se embotella con una intervención mínima, preservando su viveza, salinidad y complejidad.
Así, cada vino en rama se convierte en una expresión directa de su entorno.

Vinos que evolucionan en botella
Al no someterse a procesos de estabilización intensivos, los vinos en rama comienzan su evolución en botella desde el primer momento.
Con el paso del tiempo, desarrollan nuevos matices y una mayor complejidad, reflejando siempre las características del vino original y del año en que fue embotellado. Su capacidad de evolución demuestra que los vinos de Jerez pueden ser más que lanzamientos efímeros y ocupar un lugar destacado en colecciones de guarda.

Descubriendo la colección 3 en Rama de Lustau
La colección 3 en Rama representa una propuesta única dentro del Marco de Jerez: una selección de tres vinos biológicos, uno procedente de cada una de las tres ciudades principales —Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda—.
Cada primavera, el enólogo Sergio Martínez selecciona cuidadosamente las botas que mejor expresan el carácter de cada localidad, dando lugar a una edición limitada.
Esta colección permite descubrir cómo el microclima, la ubicación de cada bodega y la acción del velo de flor influyen directamente en el estilo del vino.
Cada vino refleja la identidad de su origen:
– Jerez de la Frontera: vinos más estructurados, con mayor profundidad y amplitud.
– El Puerto de Santa María: perfiles frescos, yodados y equilibrados.
– Sanlúcar de Barrameda: vinos más salinos, delicados y marcados por la influencia atlántica.
Tres interpretaciones distintas de la crianza biológica que convierten cada saca en una experiencia completa del Marco de Jerez.

Lustau 3 en Rama: Una colección que evoluciona cada año
Desde 2014, Lustau elabora anualmente esta colección, lo que ha permitido realizar catas comparativas tanto verticales (entre añadas) como horizontales (entre ciudades).
Estas catas han demostrado cómo:
– El clima de cada año influye directamente en el perfil del vino
– El microclima de cada ciudad define estilos claramente diferenciados
– Y el tiempo en botella aporta nuevas capas de complejidad
Cada saca es, por tanto, una representación única de su contexto: clima, bodega y crianza.
Saca 2026: el carácter de un año singular
La saca 2026 refleja un ciclo marcado por un invierno más húmedo y variable de lo habitual, con temperaturas suaves, especialmente en la costa.
Estas condiciones han favorecido un desarrollo más prolongado y activo del velo de flor, permitiendo una crianza biológica continua. El resultado son vinos equilibrados, profundos y con una intensidad aromática que evoca el ambiente de la bodega en primavera: notas punzantes, salinas y una textura vibrante que evoluciona en copa.
El comportamiento ha sido distinto en cada ciudad:
– En El Puerto de Santa María, la mayor humedad ha favorecido un desarrollo equilibrado de las levaduras, generando vinos armónicos y expresivos.
– En Jerez de la Frontera, la evolución constante de la flor ha permitido mantener el equilibrio entre estructura y notas punzantes.
– En Sanlúcar de Barrameda, la influencia marítima ha propiciado un velo más persistente, aportando frescura y una marcada salinidad.
Descubre los vinos de la saca 2026

Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda
De perfil fresco y salino, marcada por la cercanía al Atlántico. Presenta aromas de camomila, hinojo y almendra tostada, con sutiles notas herbáceas. En boca es seca, equilibrada y persistente.

Fino del Puerto de Santa María
Expresivo y elegante, con notas de almendra tostada, heno y un característico toque yodado. Seco y salino, con un final largo y refinado.

Fino de Jerez de la Frontera
Más estructurado y complejo, con notas de levadura fresca, pan blanco y tiza. Destaca por su cuerpo y equilibrio, con un perfil elegante y profundo.
Una edición limitada, un momento irrepetible
Cada saca es el reflejo de un año, de unas condiciones concretas y de un equilibrio que no se repite.
La colección 3 en Rama 2026 captura ese momento con precisión, ofreciendo tres vinos que expresan la identidad de su origen y la singularidad de su tiempo.